Home » Crónicas » Crónicas de los 50 100 » Cronicas 2010 Los 50100 » Al Pantano Finisterre 24-01-2010
 
Al Pantano Finisterre 24-01-2010 Imprimir E-mail
Cronicas 2010 Los 50100
Escrito por Superglobero   
Lunes, 25 de Enero de 2010 18:52

Bueno, voy a intentar comentar la crónica del domingo aún advirtiendo a navegantes que no conozco los caminos por dónde fuimos así que no voy a poder describir la ruta con exactitud.

Después de muchos domingos sin salir, al fin este podía hacerlo, la verdad que no estoy bien y amaneció el día y solo tenía un pensamiento, “hoy me toca sufrir y de lo lindo”.

 

Llegué puntual al lugar de encuentro y allí tocó saludar a la gente que llevaba un montón de tiempo sin ver, a Alberto, Ángel, etc, etc, en fin a todos, los galácticos iban a los quintos de Mora al menos así me lo hizo saber Alberto, y los que quedamos allí, que éramos un buen grupo tomamos otro camino. He de reconocer que salí de allí sin saber donde íbamos, tampoco me importaba, tiré detrás de los que abrían el grupo y a dar pedales.

 

Salimos por el Cordel, creo que es así como se llama el camino del vertedero, pero para mi sorpresa torcimos a la izquierda (yendo con Manolo no podía ser de otra manera), y fuimos a parar al camino de Orgaz. Todos y cada uno de vosotros conocéis este camino, cuando se va hacia Orgaz tiene una cuestecita que cuando llevas tiempo sin coger la bici y nada mas comenzar, pues parece el Tourmalet, bueno pues con ligero vientecillo de cara subimos la cuesta y pasamos el camino, llegamos a Orgaz y lo atravesamos para salir al camino de Manzaneque, supongo que buscábamos caminos anchos y donde el barro no hiciera de las suyas. La verdad que los jefes de la expedición acertaron, tengo que decir que estos jefes eran Manolo y Juanma. A ver que me lio. Llegamos a Manzaneque por ese camino que os digo, es bastante ancho y se rueda de maravilla, antes de llegar a Manzaneque un señor que iba andando nos dice que no vamos a poder pasar por ese camino por que están haciendo obras, nosotros hacemos oidos sordos, y en esta ocasión acertamos, pues lo único que había eran unos moldes de hormigón que habían colocado para el puente y que sobresalían del camino poco mas que el bordillo de una acera.

En Manzaneque hacemos una parada puesto que algunos de los integrantes del grupo se habían quedado rezagados. Una vez reagrupados, Manolo nos advierte que allí se parte la ruta, Juanma irá hasta el pantano Finisterre, y él hará una vuelta de menos km.

Yo opto por ir con Juanma, al igual que yo lo hacen: Gustavo, Ángel, Luis, Emilio, Mariano, José Manuel y Félix. Atravesamos parte del pueblo, mas que atravesar, rodeamos, y cogemos un carreterín que nos lleva a un camino que también está muy bien, bastante ancho y barro cero patatero, subimos un puentecillo, para pasar la autovía y vamos a parar a un camino en el que nos espera una cuestecilla, de ahí bajamos después de subir (es una máxima en esto del ciclismo, todo lo que se sube se baja), y llegamos dónde nos hicimos la foto de grupo, al río Algodor. Curioso lo de este río, puesto que con las últimas lluvias baja que da gloria verlo, y la disposición de las plantas de alrededor del cauce nos hacen ver como había bajado en días anteriores, además Juanma que ya había estado allí los días anteriores nos confirma con una foto que el cauce había sido mucho mayor.

Después de la foto de familia, que espero que cuelgue José Manuel, seguimos el camino hasta la cola del pantano, sin ser una subida dura, notas como el camino pica para arriba, a veces el camino se pone pestoso, también por lo mal acostumbrados que veníamos hasta ahora, que hace que este camino nos parezca peor, aún siendo un camino excelente para la práctica del mountain bike. Entre olivares, con alguna que otra oferta a participar en el noble arte de la “varea”, que gustosamente declinamos, fuimos comiendo kilómetros hasta llegar a un carreterín, dónde Juanma nos plantea ir hasta el pantano o ir ya para Mora, aquí Ángel dice que nos vamos para Mora y yo digo que si él se va para abajo, yo me voy con él, son muchos días sin salir, y echando cuentas nos iban a salir unos 55 km, y yo con eso tenía bastante (al final salieron 60 km). Parada a reponer fuerzas, y después de la charla respectiva y algún chiste, cogemos el carreterín que Juanma nos dijo que iba a Turleque, y que a nosotros nos llevaría a Mora. Sin ser el puerto de Marjaliza, ni mucho menos, si que nos puso el cuerpo calentito. Escaramuza en la que entran Juanma, Mariano, Gustavo, Luis y Emilio, yo me quedé mas atrás (mamones ya os daría yo los cien kilos), y detrás de mi quedaban, Ángel, Félix y Jose, esto se mantendría hasta coronar, cuando llego arriba me encuentro a Emilio y a Luis y me dicen que los otros se han bajado ya, arriba esperamos a los últimos y a Juanma que se ha vuelto para volver a subir (máquina que eres un máquina), una vez todos arriba, emprendemos la bajada, ahora el sudor se queda frío y se pega al cuerpo, pero llegamos pronto a Mora. Atravesamos el pueblo moracho y salimos por el camino de Villaminaya. Se nos hace muy cómodo, pues es fácil de rodar y además el aire nos ayuda, pues en esta ocasión nos da en el culete. Nos presentamos en Villaminaya en un santiamén, eso sí poniendo las bicis al pasar por el campo de fútbol perdias de barro, madre mía no habíamos pillao barro en toda la ruta y es precisamente en Villaminaya donde las ponemos perdías, al menos la mía, hay que ser….

En Villaminaya reagrupamos y seguimos el camino de Sonseca que curiosamente coincide con la Calle del mismo nombre. De nuevo el aire de cara y casi todo el camino cuesta abajo hasta llegar al puente romano, allí nos acercamos a la “piedra manaera”, para enseñarsela (la piedra), a Mariano, es curioso, siempre que he pasado por aquí siempre ha venido alguien nuevo al que hemos enseñado tan curiosa piedra. Tras el parón turístico emprendemos la marcha y según venia presagiando cogemos el camino que nos mete en Villaverde y tiene unos arenales que lo hace impracticable.

Baja el ritmo que traíamos hasta ahora ostensiblemente y el grupo comienza a partirse empezando a vislumbrarse lo que será el ataque final. Juanma y Mariano están delante esperando que entre alguien, José Manuel que va conmigo dice que él no entra que no está para esa guerra, yo le digo lo mismo, llegan Emilio y Gustavo a los que animamos a entrar en la guerra final (esto lo digo cariñosamente y para darle emoción), a nuestro grupo se une Luis, se sube un poco el ritmo y José Manuel se queda, seguimos Luis y yo pero sin ánimos de dar caza a los de delante, en uno de los barrizales del camino Luis se queda cortado, lo que me hace distanciarme, aunque viendo como Luis había ido toda la ruta creía que me iba a dar alcance para hacer la parte de la carretera juntos, que a mi se me hace mas pesado que na. Llego a la carretera y veo a los de adelante a lo lejos, miro para atrás pero no veo a Luis, decido poner mas ritmo, todo lo que el pulsómetro me vaya dejando, total estamos llegando. Total, calentón que me pegué en la carretera mas solo que la una. Llegamos al centro de día, allí los que iban por delante no habían dejado ni las bicis, así que entramos juntos, allí estaban ya Ciriaco, Manolo, Costa, su hijo, y no se si alguien mas, que al final habían hecho 50 km, cervezas de rigor y charlaita de todo un poco. En fin pedazo de ruta por sitios en los que no había estado y que echaba de menos salir los domingos.

Comentarios
RSS
¡Sólo los usuarios registrados pueden escribir comentarios!

3.26 Copyright (C) 2008 Compojoom.com / Copyright (C) 2007 Alain Georgette / Copyright (C) 2006 Frantisek Hliva. All rights reserved."