Home » Crónicas de Rutas » Crónicas 2010 » 31-01-2010 Rumbo al Marchés
 
31-01-2010 Rumbo al Marchés

Os voy a relatar una de mis andanzas con los galácticos: La subida al puerto del Marchés.

Habíamos quedado como siempre en Ciclos Ventas. Cuando llego allí ya están casi todos cargando lo necesario en los coches para emprender rumbo a Menasalbas. Una vez en el pueblo paramos al lado del campo de fútbol y empezamos a prepararnos para la ruta. Allí Juan Jesús se da cuenta de que con las prisas se ha dejado las botas y después de lanzar unos cuantos sapos y culebras por la boca, nos dice que empecemos nosotros la ruta sin él y que luego ya nos llamaría para quedar en un punto intermedio.

 

Una vez estamos todos listos alguien pregunta: “¿Sabéis hacer la ruta?” todos nos quedamos con cara de circunstancia, el que mejor sabía la ruta era Juan Jesús que se había vuelto al pueblo a por las botas. Alguno se acordaba de la cicloturista que se hace por la zona y que es la misma ruta que se quiere hacer así que emprendemos la marcha dirigidos por Gregorio. Los caminos pues como os podéis imaginar, con barro y agua, hacen que el andar la bicicleta sea más duro de lo habitual. Andamos un poco perdidos, el no conocer la ruta con exactitud, hace que en cada cruce se pare al grupo a discutir por donde se va realmente, ida hacia un lado, vuelta al cruce para coger otro camino, etc. Al final llegamos al pantano del Torcón (se llama así, lo miro en google…sí ese es el nombre ;) ). Damos un pequeño rodeo buscando el camino correcto, cruzando charcos y barro y en algún momento teniendo que coger la burra a cuestas para cruzar un pequeño arroyo. Seguimos el camino, nada más dejar atrás el pantano me advierten que meta piñones que viene una cuesta bastante empinadita…allá voy. Poco a poco veo que me voy quedando atrás, cosa normal ya que soy el que peor va de todos pero una vez subida la cuesta viene otra hacia abajo y la ley de gravedad me hace el trabajo sucio para poder coger al grupo de nuevo. Llegamos a un arroyo bastante ancho, otra en la frente, no vemos por donde cruzarlo, subimos, bajamos, buscando un lugar por donde cruzarlo. Al final vemos un sitio que aunque no tenía muy buena pinta era el lugar más estrecho, aquí tenemos que hacer una cadena humana para irnos pasando las bicicletas y Gregorio desde el otro lado las va cogiendo. Por fin pasamos todos, salvo Jose que decide descalzarse y pasar cruzando el arroyo, y copón que no sabemos por donde narices cruzó pero lo hizo :D.

Seguimos la ruta, después de varios sube y baja y cruzar 2 o 3 veces arroyos (menos caudalosos) sin necesidad de bajarnos, llegamos a un camino ya enfilando la llegada al pie del puerto del Marchés. Aquí prácticamente se ha desatado la batalla, nos vamos disgregando y yo me quedo con un grupo atrás formado por unos 5 o 6 componentes. Voy justito de fuerzas, el camino es interminable, va picando hacia arriba y encima da algo de viento de cara, intento no descolgarme del grupo pero en cuanto aprietan un poquito aunque lo intente me voy quedando atrás, y cuando eso pasa, el grupo baja un punto para que no me quede. Solo de pensar que después de esto viene el puerto se me cae el alma al suelo y me desanimo un poco. Por fin llegamos al pie del puerto y hay unos cuantos esperándonos, yo les digo que tiren que ya el puerto lo subo a mi ritmo si es que no me vuelvo atrás y los espero en el pueblo. Eso no pasa y tiro para alante, en las primeras rampas ya me quedo solo, meto plato chico y voy jugando con los piñones, se vislumbran las primeras rampas duras, para colmo hay nieve y hielo en el camino; por esta zona no da prácticamente el sol y no se deshace. De repente, al torcer una curva, me encuentro con Damián parado que dice que va muy mal y no es capaz de dar pedales, yo sin parar lo animo para que venga conmigo ya que mi ritmo es lento y pienso que el lo puede seguir sin dificultadas. Pero no es así. El pajarón que tiene encima no le deja casi ni subirse a la bici, me comenta que le diga al resto cuando los vea que se vuelve a Menasalbas. Yo sigo para adelante, me tengo que bajar un par de veces ya que meto la rueda en surcos con nieve y no hago tracción. Después de una interminable subida consigo vislumbrar al grupo que está esperando un poco más arriba. También está Juan Jesús que ha conseguido incorporarse después de su “incidente”. Descansamos un poco y me comentan que todavía hay que subir un poco más pero que las rampas ya no son tan duras, y tenían razón. Nos queda alguna cuestecilla con algún falso llano que permite recuperar fuerzas. Ya arriba del todo la niebla nos impide ver el paisaje que debe ser maravilloso. Decidimos volver por la carretera ya que se nos ha echado la hora encima. La bajada por la carretera alucinante, ahí me dejo llevar y en esto si que no hay nadie que me gane, jeje. Como ya he comentado antes la gravedad es mi aliada en las bajadas y voy como un rayo, eso sí con cuidadito que hay trazas de nieve en la carretera. Ya abajo en San Pablo esperamos a reagruparnos y observamos que falta Gregorio que salió el último desde lo alto del puerto. Después de un rato esperándolo y viendo que no aparece, decidimos llamarlo por el móvil. Parece que ha habido un malentendido, no nos ha visto en el pueblo y ha decidido seguir la ruta de vuelta por el camino. Seguimos nuestro camino por la carretera y después de pegar algún apretón llegamos a Menasalbas donde recogemos rápidamente y nos vamos ya que son casi las 2 de la tarde y a algunos nos espera la mujer con el rodillo en la mano :P

Comentarios
RSS
¡Sólo los usuarios registrados pueden escribir comentarios!
Superglobero   |16-02-2010 09:19:08
Ayyy la fuerza de la gravedad, mira que es traidora a la hora de subir. Muy buena crónica.

3.26 Copyright (C) 2008 Compojoom.com / Copyright (C) 2007 Alain Georgette / Copyright (C) 2006 Frantisek Hliva. All rights reserved."